vivimos bajo el mismo techo, dormimos en la misma cama.
se alimentan de nuestra comida, se visten con nuestra ropa, aman con nuestro cuerpo, lastiman con nuestras palabras.
con los demonios no se negocia.
o los callamos o nos callan.
o los dormimos o nos duermen.
o los matamos o nos matan.
el pintor, el santo y la aruera
tres personajes en un universo perdido o un universo de tres personajes perdidos.
sábado, 23 de julio de 2011
martes, 19 de julio de 2011
sesión V
me duermo con radio y me despierto con radio. tengo el control remoto debajo de la almohada. escucho de todo, los programas religiosos igual, me divierte. lo mismo una sesión parlamentaria. a veces la dejo prendida toda la noche. yo se que puede ser contradictorio. me gusta estar solo y muchas veces no quiero que me hablen. estar solo es una forma de vida. el silencio no me molesta. no necesito llenar huecos con ondas electromagnéticas. la radio me hace reír. es el mejor medio, informa y estimula la imaginación. no, no es contradictorio. y si lo fuera, qué? la contradicción es el motor de la evolución humana.
la radio no se ofende si no la escucho, la dejo hablando sola o la apago.
la radio no se ofende si no la escucho, la dejo hablando sola o la apago.
lunes, 18 de julio de 2011
mamá
al final fui a comer a lo de mamá. más que almuerzo fue merienda. comí solo, me puse a ver la tele y entre que miraba el partido, la escuchaba a ella y me mandaba los canelones, me olvidé del sueño con érika y del insomnio. me tiré en el sofá, mi vieja me trajo una mantita. entraba un poco de sol todavía por la ventana pero tenía los pies helados. pocas ganas de moverme. me estaba quedando dormido cuando me sonó el celular. era un mensaje de cecilia, que si estaba en casa pasaba un rato. pocas ganas de contestar. mamá me trajo un té. me lo tomé rapidito para volver a recostarme y dormirme una siesta. ella me sacaba tema, que mi laburo, que los cuadros. me dijo que tenía algo más tarde. pocas ganas de charlar. cuando estaba por quedarme dormido volvió a sonar el celular. pensé que sería cecilia de nuevo porque no le había respondido. me puse de costado y arrollé las piernas. dormité un rato con el run run de fondo del partido, mientras flasheaban imagenes que no podía agarrar. cuando no estoy ni dormido ni despierto, no logro retener lo que pasa por mi mente. al final me dormí del todo y cuando me desperté eran como las diez. estaba solo. me fui para casa. me hice un te. retomé el dibujo de cecilia que había empezado hacía unos días. busqué el celular para contestarle el mensaje que me había mandado hacía unas horas. el segundo no era de ella, era de érika.
jueves, 14 de julio de 2011
zen-sación
dentro mío vive un monje zen que cada mañana se sienta bajo un cerezo imaginario en posición de loto, con los ojos cerrados y la sonrisa naif del buda, respira hondo y permite que el sol calcine su rostro, la lluvia empape su túnica, la furia del viento envuelva su cuerpo y el rayo lo atraviese de la coronilla al coxis, sin inmutarse, hasta que un pétalo de una flor del cerezo cae sobre la punta de su nariz provocándole unas cosquillas que lo arrastran hasta el fuego del infierno y lo apartan otra vez del camino a la iluminación.
domingo, 10 de julio de 2011
sesión IV
si esto fuera un partido de fútbol, usted sería mi dt y yo el capitán del equipo. una vez en el juego, limítese a mirar desde el banco. y mueva los brazos si quiere, putee, fume, pero el partido es mío.
no crea que no pienso en lo que hablamos. en sus caras pienso, en sus silencios. en la manera que tiene de censurarme, muy sutil. mueve los dedos sobre el posabrazos, como si tocara el piano. cuando digo algo que usted admite como positivo, coherente, algo que puede llegar a redimirme, sus dedos se relajan.
me voy de acá y apenas salgo a la vereda prendo un cigarrillo. me lo trago en cinco pitadas. lo que se me cruce -una lata, una piedra, una bolsa de basura- lo vuelo de una patada. después prendo otro y a ese sí lo disfruto.
soy calentón, no violento.
y pienso en sus tácticas y no crea que no las entiendo. es su plan, es parte de su trabajo de dt, pero ya le dije que el capitán soy yo.
no crea que no pienso en lo que hablamos. en sus caras pienso, en sus silencios. en la manera que tiene de censurarme, muy sutil. mueve los dedos sobre el posabrazos, como si tocara el piano. cuando digo algo que usted admite como positivo, coherente, algo que puede llegar a redimirme, sus dedos se relajan.
me voy de acá y apenas salgo a la vereda prendo un cigarrillo. me lo trago en cinco pitadas. lo que se me cruce -una lata, una piedra, una bolsa de basura- lo vuelo de una patada. después prendo otro y a ese sí lo disfruto.
soy calentón, no violento.
y pienso en sus tácticas y no crea que no las entiendo. es su plan, es parte de su trabajo de dt, pero ya le dije que el capitán soy yo.
sábado, 9 de julio de 2011
sesión III
si es por hablar, puedo decir muchas cosas. y no decir nada. la respuesta típica que no responde a la pregunta.
es de mala leche no dar una respuesta honesta? también lo es creer que uno no quiere darla. eso es falta de confianza.
no existen respuestas para todo.
aunque hay días, como hoy, en que el hecho de no tenerlas se me torna insoportable.
es de mala leche no dar una respuesta honesta? también lo es creer que uno no quiere darla. eso es falta de confianza.
no existen respuestas para todo.
aunque hay días, como hoy, en que el hecho de no tenerlas se me torna insoportable.
jueves, 7 de julio de 2011
érika
recién llamó mamá, que por qué no había ido a comer. la verdad ni cuenta me di de que ya es mediodía. no, las dos de la tarde son. anoche dormí mal. me despertó un ruido aunque no se si fue real. estaba soñando con érika. hace meses que no la veo. estábamos sentados uno frente al otro, en sillones como de consultorio. y cuando yo me levantaba para ir hacia ella, érika hacía lo mismo y terminábamos cada uno en el sillón del otro. como el juego de la silla pero entre nosotros y siempre con dos sillas. sillones. el ruido no se de dónde vino, fue una pequeña explosión, como cuando se quema una bombita. prendí la luz de la portátil y andaba. no se. me levanté a tomar un te, en la calle había mucho barullo. capaz que vino de ahí, ahora que pienso. los pibes de la esquina con las motos, diga que la mayoría de las veces ni me entero. en fin. me desvelé pensando en érika. me puse a buscar en mis cuaderno y encontré algo escrito antes de conocerla: ella no sabe que la observo. ni sospecha siquiera el tiempo que paso esperando a que llegue, que se baje del auto, saque la llave de la cartera y entre en su casa. cuando la puerta se cierra, me quedo un rato imaginándola quitarse las sandalias, prepararse un te, sentarse a mirar la tele con los pies apoyados sobre la mesita. cuando se apagan las luces, la imagino en su cuarto desvistiéndose prenda por prenda. a veces, como hoy, no puedo dormir.
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